Con pequeños cambios puedes convertir tu baño en un spa relajanteNew Vida Article Page

El trabajo, las obligaciones diarias, atender a los niños y la pareja nos cargan de estrés, y muchas veces no sabemos qué hacer para relajarnos. Sin embargo, la solución está delante de ti… ¡en tu propio baño! Ese es el lugar donde puedes estar a solas sin que nadie te interrumpa para poner en orden tus pensamientos y cuidar de tu cuerpo. Entonces, ¿por qué no convertir tu cuarto de baño en ese lugar ideal donde disfrutar un momento placentero que libere todas tus tensiones?

Puedes comenzar designando un día de la semana para disfrutar de tu “spa privado”. Y si lo conviertes en una costumbre verás que fácil alejarás el estrés de tu vida. No tienes que hacer grandes inversiones ni comprar una bañera de burbujas. Tu tina hará la magia.

Aquí te aconsejamos los pequeños y súper fáciles cambios que transformarán tu baño en un spa cómodo y envidiable.  

Rodéate del color que te relaja. Para comenzar tu transformación piensa en el color que te da paz. ¿Azul acqua? ¿Verde claro? ¿Un beige tenue que te recuerda la arena de la playa? Cualquiera que sea el tono que elijas, ten siempre presente que debes integrarlo en su tono más claro, porque los colores pastel son los que promueven la relajación. Si quieres hacer un cambio drástico, puedes pintar una sola pared del baño en ese tono. Pero lo más fácil será que  distribuyas ese color que te gusta por diferentes lugares del baño: en toallas, velas, un jarrón con flores o cualquier otro accesorio. De esa manera, te rodearás de ese agradable color que te hace sentir calmada y feliz.

Tu spa tiene que estar extremadamente ordenado y pulcro. Lo primero que se percibe al entrar en un spa es ese maravilloso aroma a limpio que resulta inconfundible, porque es un delicado olor entre cloro y la fragancia de aromáticos inciensos. Comienza por desinfectar y blanquear tu bañera con cloro que contenga aroma para evitar que se acumulen el moho, la suciedad y las bacterias. Y haz la misma operación en el resto del cuarto de baño. No hay sensación más gratificante que verlo todo brilloso e impecable. Además, tu baño se mantendrá limpio durante más tiempo para que así puedas disfrutar de más momentos libres para relajarte en tu nuevo spa. Lee más información y consejos sobre cómo tener tu baño más reluciente.

Los imprescindibles toques finales. Para que tu baño tenga ambiente de spa, coloca dos o tres velas perfumadas con aroma de lavanda o vainilla. Además de llenar tu baño con un olor agradable, las velas aportarán una iluminación suave que propiciará la relajación. Compra toallas blancas grandes, suaves y esponjosas o una bata de baño, también blanca, para arroparte al salir de la bañera, y usa una almohada a prueba de agua para descansar tu cabeza en la tina. Coloca un jarrón con una planta o tus flores preferidas en un lugar del baño en el que puedas verlo mientras estás en la bañera.

Ten a mano aceites esenciales aromáticos, como el de rosas, geranio, manzanilla o lavanda, y al salir del agua pon unas gotitas en tus manos para darte suaves masajes en la piel.

Recuerda que no debes llenar la tina con agua muy caliente, porque resecarás tu piel, y que este baño de inmersión solo debe durar 20 minutos para evitar que te relajes demasiado y te duermas. Prepárate un té verde desintoxicante o un jugo de frutas y bébelo disfrutando lentamente cada sorbo.

Cuando termine tu experiencia en tu spa privado te sentirás como si hubieras visitado el spa más exclusivo de cualquier hotel del mundo. 

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