Cuidando de tu salud todo el año

Tener una buena salud significa estar en estado de bienestar pleno, físico y mental. Debido al estrés y la vida agitada que se vive hoy en día, en ocasiones ponemos el cuidado de nuestra salud en un segundo plano y solamente nos preocupamos cuando nos enfermamos.

El secreto para mantener una salud óptima está en incorporar prácticas diarias y desarrollar hábitos que contribuyan a tu bienestar y al de tu familia.

Para conmemorar el Día Mundial de la Salud, te invitamos a que lleves a cabo y fomentes en casa la práctica de estos consejos que te ayudarán a estar más cerca de alcanzar un estilo de vida saludable.

  • Ten en cuenta que el exceso de comida y la falta de ejercicio son enemigos de la buena salud. Al reducir las porciones y sustituir la comida chatarra por vegetales y comidas preparadas en casa, ya ganaste en un 50% la batalla contra el exceso de peso, responsable por enfermedades como la obesidad en niños y adultos, la diabetes y la hipertensión. El otro 50% lo logras llevando una vida activa, para la cual puedes escoger una clase de baile, una rutina de yoga o simplemente lo más cercano a tu alcance como una caminata de 20 minutos por el barrio o un paseo de media hora en bicicleta con los niños.

  • Comer sanamente no significa pasar hambre, sino hacer pequeños cambios en tu alimentación. Sustituye los refrescos por aguas y jugos naturales de piña y manzana con apio, que disminuyen el apetito y ayudan a eliminar toxinas; consume cítricos como la toronja y el limón frecuentemente que son quemadores de grasas naturales; cambia los helados por sorbetos y los dulces por frutas frescas de temporada. El consumo excesivo de azúcar refinado es uno de los causantes más comunes de enfermedades de origen alimentario y además una adicción tan dañina como el consumo de sustancias como el tabaco.

  • Mente sana significa cuerpo sano. Dedica un par de horas del día a relajarte. Meditar en paz y tranquilidad acompañada de unas velas aromáticas o incienso ayuda a liberar la mente de preocupaciones. Otras actividades, como la lectura y los crucigramas pueden ayudar a fomentar la coordinación y entrenar la memoria. Además, ser un miembro activo de tu comunidad e involucrarte en actividades del vecindario como colectas de comida y juguetes para los más necesitados, o plantar un jardín comunitario, te dará relaciones interpersonales de mucho valor para tu salud espiritual.

Pequeños cambios diarios significan pasos gigantes para prevenir enfermedades y cuidar de la salud de tu familia. 

 

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