Enseña a tus hijos el valor de dar

Ayudar a los más necesitados es un valor esencial que deben transmitir los padres a sus hijos dentro de cada  familia. Y qué mejor fecha que el día de acción de gracias para expresar el agradecimiento por todo lo que tienes y has alcanzado, compartiendo con los más desventajados en tu comunidad. También es el tiempo propicio para demostrarles a tus hijos que el aspecto más lindo de las fiestas  es dar un poco para mejorar de alguna manera la calidad de vida de otra persona.

Existen varias maneras  de aportar nuestro granito de arena, y es importante que  tus hijos sepan que esto no solamente se trata de donar algo material. Aprovecha el espíritu de la fecha y enséñales que el tiempo dedicado, la  compasión y el afecto también son acciones valiosas que no tienen precio. De esta manera, ellos aprenderán  que ser generosos y recíprocos son cualidades admirables en los seres humanos.

Te presentamos algunas ideas para que cultives en tus hijos esta bonita tradición.

  • Organiza un día para que todos en casa junten los juguetes, ropa y zapatos que ya no usan y llévenlos juntos a un centro de caridad. Mientras buscan dentro de su clóset y caja de juguetes, ayúdales a tus hijos a reflexionar sobre todo lo que tienen y agradecer por ello. También pueden llevar cobijas, alimentos enlatados, conservas, arroz y cereales, que son donaciones apreciadas por la organización que se encarga de alimentar a los desamparados en tu comunidad.
  • Compra algunos libros de lectura y pídele a tus hijos que los donen en la biblioteca de la escuela o de la comunidad. Además, en algunas comunidades existen programas para ayudar a los niños a aprender a leer; anima a tus hijos a que se hagan voluntarios de este programa y de esta manera enséñales cómo contribuir con la educación de futuras generaciones.
  • Para enseñarles el valor de una comida caliente, pídeles a tus hijos que te ayuden a preparar un poco más de comida para la cena de Thanksgiving y dónala a uno de los asilos de ancianos de la comunidad. Así aprenderán que con poner un poco de su parte, podrán hacer una gran diferencia en la vida de personas más necesitadas.
  • Inculca en tus hijos el deseo de cuidar el medio ambiente. Separa unas horas para plantar un árbol en la cuadra o ver un documental sobre las  maneras en que poco a poco pueden ayudar a convertir tu comunidad en un lugar más sustentable. Propónganse hacer una de estas tareas al mes como familia para ayudar a la madre naturaleza.  

 No hay placer más grande que compartir la dicha de tu familia con tu comunidad. ¡Dar es tan placentero como recibir!

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