La importancia de mantener desinfectados los uniformes y las loncheras

Enseñar a nuestros hijos a ser más inteligentes que los gérmenes es esencial, especialmente ahora que están de regreso en la escuela compartiendo el salón de clases con muchos otros niños. El 80% de las enfermedades infecciosas se propagan por contacto, y eso es lo que más abunda en las aulas. Aunque se limpie el aula antes de que comience el día escolar, es muy seguro que en pocas horas los gérmenes estarán en plena vigencia en los teclados, escritorios, grifos de las fuentes de agua y manijas de las puertas, transfiriéndose de las manos de los niños a las loncheras y los uniformes. ¿El resultado? Tus hijos podrían llegar en algún momento a casa sufriendo de gripe, de un resfrio o del virus estomacal. Así que anima a tus hijos a que emprendan contigo un “plan de ataque anti-gérmenes” siguiendo estos consejos. Ellos serán más responsables y hasta se divertirán: 

  • Enséñales a lavarse las manos correctamente.
    Aunque los maestros les digan a los alumnos que deben lavarse las manos antes de comer, es importante inculcarles a los pequeños la responsabilidad de la buena higiene en casa. Los padres debemos enseñarles a lavarse las manos después de ir al baño y antes de comer con agua tibia y jabón por 20 segundos; si compartes con tus hijos que este tiempo es equivalente a cantar “Feliz cumpleaños” dos veces, seguramente les parecerá una actividad más divertida.

  • Desinfecta sus loncheras y haz que tus hijos participen.
    Comienza por establecer una rutina al llegar a casa en la tarde, después del día escolar, en la que tu hijo se responsabilice por ayudarte a limpiar la lonchera que utiliza diariamente para llevar su almuerzo y merienda a la escuela. La mayoría de loncheras regresan con restos de comida y cargadas de gérmenes, porque generalmente los niños no botan los sobrantes de comida. Empieza rociándola con Clorox® Clean-Up® Cleaner + Bleach y hazla a un lado por un rato para que elimine bien los gérmenes. Luego invita a tus hijos a que te ayuden a lavar la lonchera por dentro y por fuera, con agua y jabón para inculcar en ellos buenas prácticas de limpieza.

  • Cuida de los uniformes con una limpieza profunda.
    Los uniformes escolares son un ambiente propicio para la multiplicación de gérmenes por el simple hecho que los niños los llevan durante muchas horas al día, acumulando sudor y suciedad. Pedirles que los mantengan impecables es una ardua tarea, pero sí puedes enseñarlos a que no se limpien las manos mojadas o sucias en ellos. Como medida de prevención para evitar que ellos contraigan enfermedades de la piel y molestas erupciones, los uniformes deben ser lavados adecuadamente. Si están excesivamente sucios, asegúrate de remojarlos en agua y un detergente antibacteriano; luego añade el combatidor de manchas y reforzador de color, para eliminar las manchas difíciles y darle brillo a los colores.

Con estas ideas tus niños también aprenderán a declararles la guerra a los gérmenes.



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