Medidas básicas de seguridad para disfrutar del mar y la piscina

Tus hijos estarán de vacaciones muy pronto y tendrás que arreglártelas para mantenerlos entretenidos,  pero también lo más alejado posible del peligro. Si bien es cierto que los días más calurosos del año son más divertidos en el mar,  los lagos, las piscinas y en los parques acuáticos, es también cierto  que en estos lugares de diversión aumentan  las probabilidades de accidentes prevenibles.

Lo primero para evitar que un accidente cambie el ritmo de unas vacaciones alegres es enseñarles a tus hijos cómo nadar y flotar. Lo siguiente es  entender que, en la mayoría de los casos, los accidentes no se deben a la casualidad sino a la falta de precaución. 

Siguiendo estas medidas de seguridad podrás reducir los riesgos, y de paso evitarte dolores innecesarios.

  • Asegúrate que haya un salvavidas de turno lo mismo en la piscina que en la playa; aun así es siempre recomendable que todos los niños,  sin excepción, usen chalecos salvavidas según su peso y tamaño. Para los más pequeños, utiliza los que han sido diseñados para su seguridad con la almohadilla flotante detrás de la nuca y las correas que evitan que se salgan.  No los pierdas de vista ni un momento y en caso que necesites ausentarte por un rato, pídele a algún adulto responsable de la familia que los vigile.
  • Evita los juegos de clavados o empujones desde los bordes o las alturas pues pueden resultar en fracturas de cabeza o clavícula  y, en el peor de los casos, en múltiples traumas y hasta ahogamiento por asfixia. De este tipo de accidentes pueden salir afectados tanto los participantes del juego como los que nadan tranquilamente en los alrededores. También es recomendable que prohíbas las carreras en los alrededores de la piscina o las áreas de enjuague para evitar resbalones y caídas.
  • Recuerda que luego de comer se debe esperar un mínimo de hora y media antes de ingresar al agua, ya que durante la digestión el organismo usa más oxígeno y energía en esta función, por lo tanto no separa la cantidad normal requerida para realizar cualquier ejercicio físico. Después de comer, puedes organizar algún juego fuera del agua para entretener a tus hijos; sólo recuerda que si están en una piscina, es recomendable mantenerse lejos de ésta para evitar que alguien se pueda resbalar con el agua en el piso.
  • Ponle atención a las señales de advertencia sobre las condiciones del mar que generalmente se anuncian a la entrada de la playa o en la caseta del salvavidas. Son útiles para evitar un encuentro desagradable con la fauna marítima y  los peligrosos subidones de la marea o de fuerte resaca.
  • La exposición directa al sol sin la protección requerida ocasiona quemaduras y enfermedades de la piel a largo plazo. Compra bloqueadores solares de alta protección, resistentes al sudor y al agua; hay unos especiales para niños ya que tienen la piel más sensible. Recuerda aplicarles la loción antes de exponerse al sol y re-aplicarla cada cierto tiempo, sobre todo durante las 12:00-5:00 de la tarde, horas en la que los rayos UV son más intensos y dañinos. También, cuando estén a la orilla del mar, asegúrate que lleven un sombrero o una gorra para proteger a la cabeza de los rayos solares tan fuertes.

¡Más vale prevenir que lamentar! Toma estas medidas de seguridad y disfruta tus vacaciones de verano sin preocupaciones.

 

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