¡Toma las riendas del tiempo!

Ahora que todo regresó a la normalidad después de las vacaciones de verano, seguramente tienes miles de cosas que hacer. Desde responsabilidades de trabajo y/o escuela y hogar, hasta tus múltiples deberes como mamá y compromisos sociales, en algunos días de la semana se te  junta todo y de pronto no sabes ni por dónde empezar. Hacer que el tiempo te rinda para cumplir con todas tus obligaciones puede resultar abrumador, pero no imposible; lograrlo es cuestión de organización y entrenamiento.

Para empezar es necesario que sincronices tu calendario de vida diaria. Una forma práctica para identificar tus prioridades es ordenar tus actividades en base a dos factores: importancia y urgencia. Aquellas que son importantes y urgentes, sin duda, deben estar en el primer lugar en tu lista; en cambio, las que son importantes pero no urgentes, quizá puedan esperar al día o semana siguiente. Otra cosa que debes de considerar es el tiempo que vas a emplear en cada una. Al organizar tu lista de este modo, fácilmente podrás determinar cuáles y cuántas tareas debes de completar en el mismo día, y cuáles vale la pena programar para después.

También es  recomendable que aceptes que tú sola no puedes hacerlo todo. Una forma de poder abarcar más consiste en repartir algunas de las tareas del hogar entre tu familia. Algo simple como pedirles que te ayuden a doblar la ropa recién lavada o sacudir los muebles, puede despejar un poco tu agenda. Verás que además de ser una gran ayuda para ti, les enseñarás a valorar todo lo que haces por ellos.

Hay muchas otras maneras que te pueden ayudar a organizarte mejor y sentirte motivada todos los días. Aquí te ofrecemos algunas para que aproveches tu tiempo al máximo.

  • Lleva un calendario donde puedas apuntar las actividades y compromisos por día. Sepáralos en diferentes categorías como sociales, familiares, escuela de tus hijos, etc., y asígnales un color diferente a cada una, destacando las prioridades. Algo muy gratificante es ir tachando las tareas conforme las vayas cumpliendo.
  • Usa tu reloj biológico para hacer más en menos tiempo. Programa las labores más difíciles para las horas que te sientas más despejada y con más energías.
  • Programa menos, de manera más realista, y crea un plan de acción. Lleva cuenta de lo que te hace perder el tiempo y evita las interrupciones. De ser posible, realiza primero las actividades que menos te gusten. Te sentirás con más energía para hacer las otras cuando te las hayas sacado de encima.
  • Y muy importante: separa un poco de tiempo para los imprevistos y para recargar las pilas. Además, sé flexible; prepárate para adaptar tu calendario según las circunstancias. 

No olvides que el tiempo es oro y vida. Ponte al mando del reloj y haz que las horas del día trabajen a tu favor. ¡Tus días  serán más productivos y te sentirás más satisfecha al final de cada día!

Compartir artículo: