¡Un día de playa perfecto!

Nos encanta el mar, la arena blanca y el calor del sol. Nos relaja tanto el paisaje y el sonido de las olas que hasta tomamos una siesta bajo la sombrilla, mientras nuestros hijos se divierten jugando en la arena o practicando deportes. Un día de playa es un sueño…  Y para que todos disfruten, no te olvides de planificarlo  todo el día antes. Sigue estos consejos simples:

Prepárate bien el día antes haciendo una lista de lo necesario. Si estamos hablando de un  grupo pequeño, lleva una o dos sombrillas para que se resguarden del sol. Si el evento se extiende a primos, amigos y hasta los abuelos, entonces una carpa liviana que se arma fácilmente sobre la arena será lo ideal. Las toallas son imprescindibles y cada persona debe tener la suya. Lleva una hielera o nevera portátil con agua embotellada y refrescos suficientes para todos. Los niños, sobre todo, tendrán sed a lo largo del día y si te quedas sin abastecimiento te arriesgas a tener que esperar a que pase un vendedor ambulante o salir a comprar más bebidas. Prepara bocadillos, ensaladas frías y pon frutas en bolsitas de plástico para llevar en tu hielera. Ten a mano suficientes bloqueadores solares para el cuerpo y la cara, porque deberán reaplicarlo cada vez que salgan del mar o hayan sudado practicando deportes.  

Trucos para problemas comunes en la playa.

Cabello maltratado. ¿Cuántas veces no han llegado todos a casa con el cabello enredado y maltratado después de estar todo el día expuestos al sol y al salitre? La solución: busca un frasco vacío con atomizador y llénalo con una solución de agua y acondicionador para rociarlo en el cabello después de salir del agua. Anima a todos a que lo usen, incluyendo los niños.

Dolor de cabeza o una herida o rasguño. Lleva un pequeño botiquín con analgésicos (a veces la exposición al sol puede provocar dolor de cabeza), curitas o venditas adhesivas y un antibiótico en crema (para tratar cualquier herida o rasguño). Es mejor prevenir que lamentar.

Elimina la arena. A la hora de marcharse, lo que a todos les molesta es la indeseable arena pegada en la piel y en los objetos que llevan consigo. Para eliminar la incomodidad y evitar, en lo más posible, que el automóvil se llene de arena, lleva en tu bolsa talco para bebés. El talco absorbe la humedad y hace que la arena se despegue fácilmente. Así que, primero, enjuáguense bien con agua dulce y luego, antes de entrar al auto, sacudan todos los objetos, como bolsas, hielera, sombrilla, toallas, etc. y aplíquenles talco. Después, cada cual debe sacudirse bien los pies y sus sandalias, rociarlas con talco… ¡y listo! La poca arena que veas en tu auto se eliminará en minutos con una aspiradora de mano.

Limpia bien todo lo que llevaste a la playa. Los niños seguramente van a querer lavar la sombrilla, sus sandalias, sus juguetes o artículos deportivos regándolos en el patio de la casa con la manguera. También hay que limpiar y desinfectar la hielera, bolsas, etc., para que no se acumulen en ellos las bacterias. Lo mejor es hacer todo esto en cuanto lleguen a la casa y antes de que los rinda el cansancio. Anima a los niños para que te ayuden diciéndoles que deben dejarlo todo limpio y organizado para tenerlo preparado para el próximo día de playa.  Lee más consejos en como limpiar a fondo los juguetes de los niños.

Con estos consejos básicos, pero prácticos, el día de playa se convertirá en una fiesta familiar.

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